![]() |
Rajoy entre Díaz Grande, el del desparrame del Gaiás, y Louzán, siempre ojo avizor. |
Al
presidente jamás se le ha visto sudando, esforzándose. Lo suyo han
sido siempre los puros, ir a los toros, ver la Vuelta a España,
el fútbol, el mantel, la siesta y la fiesta, una vida de vaguete
bien. Mariano da el perfil de un perezoso español que recibe sobres
por estar ahí, por haber aprobado una oposición de joven, por ser
muy importante, porque sí, pero no por trabajar. Hasta no hace mucho
se seguía diciendo que era común verlo de copas por Pontevedra, una
leyenda que le sobrevivió muchos años a aquellos felices días en
que Fraga le dijo: ¡Rajoy, usted váyase al Daniel Boone, que es
donde tiene que estar!
Foto: Aquí.